Antes de venirme a vivir a Ifoulou, trabajaba en España en una empresa de Informática.
En los 18 años de profesión he hecho de todo como informático, desde mis inicios como programador a la última fase, la más apasionante sin duda, como socio y gerente de ilitia Technologies.
En ilitia he intentado formar una empresa digamos "poco al uso", el que lo haya conseguido o no es algo que no puedo decir yo, pero como digo he vivido la empresa de una forma muy particular.
El caso es que en las últimas navidades, y por mis responsabilidades como Gerente y por lo mucho que estuve involucrado con los trabajadores -en muchos casos amigos-, me vi en la necesidad de contar mis motivos para irme a vivir al Tessaout, y ahora, queriendo contar como es la nueva etapa de mi vida, creo necesario escribir aquí ese mensaje que hice de despedida... la fecha es de mediados de diciembre del año pasado.
Muchas de las cosas que decía son las que he escrito antes, porque son las cosas que me han pasado y he vivido en este año, no obstante he querido dejar mis palabras tal y como las escribí y conté. Aquí van:
"Desde que nací, he tenido la suerte de vivir grandes experiencias. Ahora, con más de 40 años, cuando miro atrás, mi corazón sonríe de alegría por los muchos recuerdos buenos que hay en él.
He procurado vivir y amar con toda la pasión que tengo, me he entregado hasta el final en todo lo que he hecho, me he sentido en la necesidad de experimentar la vida en todas sus dimensiones, y luego sacar mis conclusiones. Sin dejar nunca que nadie viviera por mí.
He tenido la suerte de acceder a una buena educación que me ha dado herramientas para moverme por este mundo y me ha abierto las puertas a la lectura. Tengo también grandes amigos y he disfrutado de increíbles conversaciones, y todo esto junto me ha llevado a entender mi existencia como ahora lo hago.
…
He tenido una infancia muy bonita, con grandes e inolvidables aventuras y mucho aprendizaje alrededor, que continuaron y crecieron en mi juventud gracias a algún gran profesor que tuve y a mi grupo scout, y que duró hasta que a los 19 me marché a estudiar y vivir a Sevilla. Desde entonces disfruto de una gran independencia y libertad.
He vivido la noche y el día, he sido fotógrafo en un colectivo muy loco, he probado hasta donde llegaba mi cuerpo y descubierto otro mundo gracias a mis amigos espeleólogos de Geoda.
He disfrutado de los ordenadores desde mi juventud, y gracias a un raro entendimiento con ellos, he vivido cómodamente en Cádiz, Málaga, Sevilla, Jaén, Madrid, Bruselas y Londres. Y al final me puse a reconstruir una casita: con gallinero, huerto y una gran barbacoa, y que me produce gran emoción al ver cómo crece desde mis sueños.
He trabajando en lo que me ha gustado siempre, disfrutando en todos mis trabajos. He llegado a crear –junto a estos 3… “mis socios”- este bello sueño que es ilitia, que desde la nada, y con muchísimas ganas, lleva ya 8 años creciendo poquito a poco. Yo he tenido la intención de vivirla con lo que tenía dentro: mi pasión, libertad, entrega, amor por la tecnología, y felicidad. He intentado entender a cada persona como lo que era, aunque al final siempre he sabido que ilitia era una empresa y que, por responsabilidad, tenía que ser gestionada conforme a ello.
Como decía al principio, si miro atrás, siento que he tenido la suerte de vivir grandes experiencias.
Motivos
Y hace 20 meses, pasé por primera vez por el hermoso y marginado valle del río Tessaout.
…
Desde mi primer grito de indignación y decisión de actuar, cuando aquel día salía del valle, hasta hoy, cuando esta noche se presenta en sociedad la fundación acción Geoda, he vivido muchas cosas.
Los primeros meses, los más difíciles, cuando no era capaz de involucrar a nadie, cuando todos decían que el mío era un sueño muy bonito, que teníamos todos cuando veíamos situaciones similares, pero que era mejor olvidarse y continuar la vida, que no se podía hacer nada.
Luego al fin 1 persona quiso conocer el valle, y regresé en Octubre del 2007. A la vuelta los 2 estamos más convencidos aún, porque al llevar traductor descubrimos, más allá de lo evidente, la
verdadera magnitud del abandono con el que vivían. Observando que allí se daban 7 de los 8 objetivos del milenio contra la pobreza.
Organizamos un primer mercadillo las pasadas navidades –algunos lo recordareis-, para conseguir fondos y dar a conocer la situación y nuestro proyecto. Y otras personas empezaron a involucrarse.
En Semana Santa del 2008, un año después del primer viaje, hicimos un gran viaje -más de 20 personas- para estudiar la situación en detalle y formular los primeros proyectos, y así, se puso en marcha el proyecto Tessaout.
Durante ese viaje, al durar 2 semanas, establecí lazos afectivos con los mayores y, especialmente, con los niños, y que han ido creciendo y fortaleciéndose durante los 6 viajes que posteriormente he realizado –todas mis vacaciones de este año-.
En este instante, hoy, la fundación está constituida –a falta de firmar la escritura de constitución la semana que viene, con 16 personas involucradas directamente y más de 20 voluntarios que trabajan puntualmente. Con el proyecto de agua y educativo en marcha, y el médico y el de desarrollo económico en fase de identificación y estudio, y con una Casa Comunal casi construida, que servirá de base para todos los proyectos que hagamos.
Mirando con algo de perspectiva, debo decir que este ha sido, sin duda, el periodo de vida más intenso que he sentido jamás. Porque las consecuencias de mis actos van mucho más allá de mi persona, porque de alguna forma doy parte de lo que tengo, y porque, si todo sale bien, estas gentes, estos niños, tendrán un futuro como mínimo con las “mismas” oportunidades que he tenido yo desde mi infancia.
No creo que os pueda trasmitir mis sentimientos, mis vivencias, o mi estado interior; sólo espero que entendáis que algo muy grande cambió ese día del principio de la primavera del 2007, cuando pasé por primera vez por aquel valle y conocí a sus habitantes.
Consecuencias
Podría decirse que todo lo que he hecho ya es mucho, que mi esfuerzo aquí va a desarrollar significativamente la vida en el valle del Tessaout, y sin duda así lo siento. Aunque cuando hablo siempre espere más, porque las necesidades allí son todas. La fundación está en marcha, los proyectos en desarrollo, mucha gente involucrada, todo es maravilloso, increíble, todo es un sueño.
Pero de alguna forma, yo he sufrido un proceso paralelo al de la fundación. Cada viaje que he hecho ha ido calando en mi corazón de forma más y más profunda –primero fue Zayna, mi ahijada, que ahora vive en Rabat-, luego otros niños y mayores.
He oído desde mi primer viaje frases pidiéndome ayuda, pidiéndome entrega, pidiéndome atención, y como gotas, cada una de ellas, han salpicado con preguntas y dudas mi corazón. Cada “¿Si tú te vas quien me va a querer?”, cada lágrima de cada niño en cada despedida, cada grito de júbilo al vernos llegar, cada “si tu estuvieras aquí todo iría mucho más rápido”, cada sonrisa plenamente feliz inducida, cada nueva experiencia provocada –como cuando vieron una peli en un cine, o fueron a una fiesta de cumpleaños, o a escalar, o fueron a una ciudad, o cuando vayan al mar-, todas estas cosas, y muchas más que callo al ser muy privadas, han ido provocando esa transformación.
Y así en septiembre, tras un intenso campo de trabajo, donde todos los que me acompañaban pensaron que estaba ausente, casi decidí, después de hablar con ellos, después de imaginar que podía hacer desde allí, que mi corazón no estaría de nuevo en sintonía hasta que no lo intentará.
Y esta vez regresar ya fue imposible, y desde entonces ya no vivo aquí.
Y así he decidido intentarlo, y a finales de septiembre hablé con mis socios, para contarles lo que estaba viviendo, y acordamos que en el 2009 me iría a vivir al valle del Tessaout, a ser un promotor del cambio.
…
Desde ese momento me he ido alejando paulatinamente de la toma de decisiones en ilitia, he ido dejando mis responsabilidades poco a poco –creo que ha sido evidente-, yéndome despacito, para intentar afectar lo mínimo posible con mi marcha.
Y así, en cuanto pueda, espero que antes de la próxima Semana Santa, me iré allí, al menos 2 años, y luego veré si mi presencia sirve para algo, y decidiré que pasa a continuación.
Futuro
ilitia me ha dejado las puertas abiertas para cualquier colaboración futura, y esto es algo que me ha emocionado y agradezco; y así lo voy a tener en cuenta. Podríamos crear una empresa en Marruecos, o podría buscar proyectos, pero por el momento mi vida cambia completamente, lo dejo todo y me voy allí, a ver que pasa, y en un tiempo evaluaré que he conseguido y entonces veré como continua mi vida.
El futuro pues está abierto, aunque siento de alguna forma que no me voy para siempre de ilitia, sino que habrá más momentos de trabajar juntos.
Despedida
Bueno, no os robo más tiempo, sólo quería contaros de primera mano lo que me ha pasado en estos meses y las decisiones que he tomado. Y quería aprovechar este momento en el que estamos todos para deciros adiós personalmente. Ya más adelante vendrán los mails y fiestas para decir adiós.
Me despido de todos vosotros, y en este año tan convulso para la vida de ilitia, os invito a todos a ayudar a Lara y a Myr a darle de nuevo la vuelta, a reinventarnos y a hacer de esta empresa algo distinto. Yo ahora ya no lo haré, porque mi corazón no está aquí, y no se puede vivir en contra de lo que uno siente, pero sé que ilitia no quiere convertirse en algo más, aunque el tamaño lleve a ello, como hemos podido observar.
Estas palabras son mi despedida formal de la empresa, aunque todavía me veréis un tiempo por la oficina. Para mí estos 8 años han sido muy especiales, porque he vivido luchando por algo en lo que creo y cada día me han dado un nuevo reto y un motivo nuevo de aprendizaje.
Me acuerdo de muchas personas, de momentos muy intensos, divertidos y entrañables. En estas últimas semanas he dedicado mucho tiempo a pensar en lo que ha sido mi vida en ilitia.
Quiero agradecerles a mis socios lo comprensivos que han sido siempre conmigo y mis excentricidades –no soy una persona fácil, y os lo digo desde dentro, porque me escucho a menudo-, soportando en algunas ocasiones mucho más de lo esperable, sin ninguna duda se que sin ellos todo esto hubiera sido imposible, y en ellos deposito ahora mi llama, mi energía y mis mejores deseos del futuro brillante que sé que ilitia tendrá.
Y por último agradeceros a todos por apostar por ilitia, y a algunos por apostar por mí. Espero que consigáis todo lo que os propongáis en la vida, y espero que os propongáis hacer a esta empresa el mejor lugar posible donde trabajar…
Buena ruta y buena caza a todos,
Vuestro amigo, Fer."
sábado, 16 de mayo de 2009
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