viernes, 19 de junio de 2009

El coche roto. Una posibilidad de conocer buena gente

Iba a Casablanca a coger un avión, tenía que regresar una semana a Madrid para operarme. Decidí salir un par de días antes para ir tranquilo, y me fui a visitar a Simo –mi guía y amigo- y pasamos una tranquila y calurosa tarde en Afourer, de cafés, cybers y viendo gente. A la mañana siguiente temprano cuando iba a salir, después de un delicioso desayuno, la madre de Simo sonriendo me dijo que no me fuera… ahora en perspectiva se me ocurre pensar si será bruja o simplemente muy hospitalaria.

CIMG1489 Vista de Aldea cercana a Afourer

Sólo eran 300 Km, por carretera nacional y muy transitada, pero principalmente por llanuras y muy cómodos de conducir. El viaje fue genial durante las 2 primeras horas, pero de repente oí un ruido tremendo y perdí el control del coche un poco; mi grito de rabia, porque sabía que había pinchado y sin rueda de recambio, fue grande. Eran las 11 de la mañana, y sólo estaba a 130kms de Casablanca… Con lo bien que iba todo.

Me aparté al arcén, en una zona de obras, menos mal, mientras me bajaba del coche, oía a dos trabajadores que venían corriendo y gritando bajo un sol que apretaba ya en ese día de finales de mayo. Los dos chavales fueron muy amables desde el principio, me dijeron que ellos cambiaban la rueda, pero les dije que no podía ser, porque no tenía (y porque si hubiera tenido no hubiera necesitado a nadie para cambiarla, tras 10 pinchazos ya me sentía cómodo cambiándolas sólo)

Entonces se quedan pensando un momento y me dicen que el encargado de traer el gasoil puede llevar mi rueda a un taller para arreglarla, que viene como en 20 minutos (Inshallah). Llega tras 40 –no fue tanto- y tras contarle lo que me pasaba, nos vamos a comprar la comida de los trabajadores, cargados con la rueda, lo que nos lleva otra media hora. Ya por fin, con todo apañao, nos vamos a Khouribga, ya por fin a por la rueda -50 Km ida y vuelta. Por el camino le paran la policía, pero va muy rápido y los evita –ya me cogerán otro día, hoy llevamos prisa-.

CIMG1491

Abraham, el conductor, habla italiano, y aunque el mío está muy oxidado algo nos comunicamos. Hablamos un poco de todo, de Europa, de Marruecos y de su suerte por haberse podido comprar una Pick-up y trabajar para otros pero independiente, ya que no le gusta sentirse propiedad de ninguna empresa… Que cosas me dicen a veces.

Y después de 2,5 horas, por fin, otra vez en marcha, no ha sido mucho tiempo para un pinchazo en Marruecos sin rueda de recambio, doy Fe.

Salgo despacio, pero el coche suena raro y, lo peor, pierde aceleración de forma abrupta y repetida, pero lo consigo poner a 80 y continuar hasta Khouribga, donde en los semáforos es casi imposible salir –esto lo venía notando desde hacía tiempo, que el coche perdía aceleración momentánea, pero ese día ya era imposible avanzar-. En un último semáforo sigo de frente y cuando veo que me he equivocado e intento dar la vuelta en punto muerto, el coche ya no acelera, deja de moverse y vuelve a oler como hacía 15 días. Eran las 2 de la tarde.

Aparece un chaval como de 20 años y le pregunto si conoce un mecánico, me dice que no puede parar porque no quiere problemas con la policía, y me enseña una postura de hachís. Yo, después de un tiempo sin fumar y con una mañana de perros, le digo que por favor me tiene que ayudar y además invitarme a fumar, pero el colega se va. Me pongo a buscar a alguien pensando que podría haber sido muy divertida la coincidencia, y al minuto el chaval vuelve y me dice que va a llamar a un mecánico que conoce, y envía a un chaval que pasaba en bici, saca una coca cola, tabaco y papel, me invita a fumar. Que gran alegría. Cuando estamos acabando llega el mecánico, dice que es el embrague que está casi seguro roto, pero que lo puede mirar en su taller, y me arrastra con su furgoneta hasta su taller que estaba cerca. El mecánico se pone a mirar el coche, desmontando el embrague por abajo.

El chaval, que se llama Mohammed, me invita a beber algo fresco y a comer unos pasteles, y se hace otros cigarros mientras hablamos un rato sobre su vida en Barcelona –donde malvive buscándose la vida- y su vida en Khouribga –donde malvive sin nada que hacer-, me cuenta que ha regresado un tiempo por la muerte de su padre, corrige mi horrible pronunciación –un rato divertido-, hablamos sobre la playa, sobre las mujeres y un poco de todo –o a mi me lo parece-, y así pasamos como 1 hora, esperando al mecánico.CIMG1499

Después de un rato mirando este me dice que no, que no hay arreglo, que el embrague está muy roto, pero que no hay ningún problema, que son 2 días y que me puedo quedar en su casa –vive sobre el taller-. Mohammed le ha hablado mucho de mí en ese rato y me tiene que tratar como a un amigo, yo le pregunto si se conocen mucho, pero me dice que no que es la primera vez, le pregunto a Mohammed y me dice que este no era el mecánico que él conocía, pero que es muy bueno también. Yo les agradezco el detalle, pero como tengo que irme a Madrid no puedo esperar 2 días –o 2 semanas-, a que envíen la pieza. Les digo que voy a ver si el seguro hace algo y llamo a asistencia en carretera. Al principio me cuesta comunicar, me tienen 10 minutos esperando hasta que me atienden y creo que va a ser una ruina, pero de repente todo cambia, me atiende una chavala que resulta ser marroquí, y me pregunta para que estoy y donde estoy viviendo, y cuando se lo cuento la chica se muestra muy amable y me dice que no me preocupe… que me va a tratar lo mejor que pueda por mi póliza. Esto en Marruecos no es suficiente, pero al menos sentir que alguien va a estar pendiente, me hace sentir bien, sobretodo por el desconocimiento que tenía, ya que la experiencia hasta el momento estaba siendo magnífica.

Como la fecha de expiración de la asistencia –son unos 50 días, ojo si viajas mucho tiempo con tu coche-, tengo que enviar un fax para que lo verifiquen. A Mohammed no le veo desde que me puse a hablar por teléfono, y el mecánico me dice si me acompaña él, que Mohammed se ha ido, pero le digo que no tengo problema. Hay unos chavales y les digo que me acompañen, pero de repente veo que estoy en medio de un barrio malo, y que los chavales no venían con buena intención, e intentan robarme, pero soy capaz de salir airoso a cambio de mucha palabrería, sobretodo con uno de ellos, el que parecía el cabecilla. Desde ese momento me cambia el chip y pongo mucho más cuidado con mis cosas, aunque la gente del taller parece –y así lo he comprobado luego- maravillosa.

Sobre las 4 de la tarde consigo hablar con los de la asistencia en carretera de Marruecos, me dicen que la chica de España se ha puesto en contacto con ellos y que no me preocupe de nada, que él se va a encargar de que mi problema sea lo más llevadero posible. Que se encarga de la grúa, del hotel, del taller y de los taxis. Al final al taller le tengo que llamar yo, porque les tengo que asegurar que voy a pagar la reparación, que posiblemente no será barata. También me dice, y esto en parte me salva mi vuelo porque iba a dejar mi coche en Rabat, que para salir de Marruecos tengo que dejar mi coche en un parking especial del aeropuerto o en un concesionario de coches –si está averiado-, pero con un papel oficial certificando que no se va a mover mientras yo no esté. Esto no lo sabía y casi seguro que hubiera perdido el vuelo al dejar el coche en Rabat –ir y volver al aeropuerto son 3 ó 4 horas-.

Me dicen que espere instrucciones, pero que vendrá una grúa para recogerme a mí y al coche –no me quiero ir en Taxi y dejar mi coche abandonado esperando que llegue sólo al concesionario-, y espero. Laid –el mecánico- me invita a comer algo y me dice que entre en el taller, para que nadie me moleste. Dentro le digo si me deja hacerle algunas fotos y salen bonitas, se las imprimo y se las llevo a la vuelta –cosa que he hecho-, pasamos un buen rato mientras me presenta a algunos, me defiende de otros –algunos vienen a hablar de mí con muy mala pinta, yo pienso que son los mafiosos del barrio-, luego al final viene uno que habla gallego porque cada año pasa unos meses comprando cosas en Portugal y vendiéndolas en España, que momento más raro hablando con un Gallego-Marroquí…

CIMG1494 CIMG1493

A las 5 me dice el de la aseguradora marroquí que ha conseguido que mañana me reciban en el concesionario, y que envía una grúa. A las 6 aparece la grúa y a las 6:30 nos vamos. Laid cuando me voy está serio, le digo que cuanto es por haberme mirado el coche, pero me dice que nada, que siente que no me quede en su casa y que espera que vuelva y le lleve las fotos… yo se lo prometo, con todo lo que ha hecho por mí ese día, y el cariño con que me ha tratado, lo menos que voy a hacer es llevarle las fotos, y en verdad espero tener un nuevo amigo para toda la vida.

Llegamos a Casablanca a las 8:30, esperamos a una grúa que viene a recogernos y a las 9:00, por fin, dejo el coche en el depósito. Mañana tengo que ir al concesionario a dejarlo y a por el papel de inmovilización del vehículo.

CIMG1512 CIMG1516 Una pena la suciedad de parabrisas del camión

A las 9:30 estoy en el hotel que me han buscado, que gusto por fin una ducha y descansar un rato, pero cuando parece que ya está todo resulta que no han reservado y que el hotel está completo, esto me cuesta otra hora más buscando un nuevo hotel –al de la asistencia marroquí- y en esperar un taxi. A las 10:45 por fin llego al nuevo hotel, y ya si, por fin, me dan una habitación donde disfruto de una refrescante ducha y a dormir. Antes, rezo, ojala el servicio de habitaciones no sea muy caro… que lo tengo que pagar de mi bolsillo.

A la mañana siguiente visita al concesionario…CIMG1535

… y taxi a Rabat con accidente en la autopista incluido, el taxista por supuesto se paró a mirar: “¡como todos, como todos!”.CIMG1544CIMG1546 CIMG1551

Un día en Rabat con mis amigos y a Madrid…CIMG1557

En España le imprimí unas fotos a Laid –el mecánico-. Y a la vuelta le llamé desde Casablanca, y sin poder hablar mucho le digo que voy a pasar a verle. Me entiende porque me está esperando en el taller cuando llego. Cuando le doy las fotos se emociona a mi me encanta percibir estar energías, vivir estos momentos tan auténticos –él no espera nada de mí, yo de él tampoco, sólo verle y sonreírle de vez en cuando-. Me dice que me tengo que quedar a dormir con él, pero no consiento ya que no estoy muy bien de la boca aún y quiero llegar a mi casa en Ifulu, pero le prometo que algún día lo haré. Me dice que al menos a comer y se lo agradezco –un día largo y sin apenas haber comido-. Me lleva de compras por su barrio, enseñándome a sus amigos, compramos fruta, pescado y un riquísimo pollo asado, en su casa paso un par de horas muy agradables con su familia –entrañable madre que me dice que me acueste un rato, otra que quiere que duerma aquí-. Después de mucha comida y un Té riquísimo, continúo mi viaje hasta Ifulu. Dejando atrás a un nuevo amigo, Laid el mecánico… una pena que no tenga forma de localizar de nuevo a Mohammed, el chaval que primero me ayudó. Laid me ha contado que él pensaba que era familia de Mohammed, por como le había hablado cuando llevamos el coche, que tío.

Lo que empezó como un mal día: pinchado y embrague roto; acabó siendo un día para vivirlo con plenitud: nuevos amigos, un hotel de lujo, el papel que necesitaba para poder volar y utilicé la asistencia 2 días antes de que se me pasara el plazo, es decir, un pelotazo… así mola viajar, ¿no?

CIMG1567Vista de la lluvia en el tren Rabat-Aeropuerto Casablanca 

Etiquetas de Technorati: ,

martes, 16 de junio de 2009

Tagumat n-warrau n-Ifulu – Formación de la fraternidad

POR ALGUNA RAZÓN QUE DESCONOZCO, ESTE POST NO ESTÁ PULICADO.  HE IDO A LINKAR EL POST ANTERIOR CON ESTE, CUANDO HABLABA DE LOS VALORES QUE PERSIGO INTRODUCIR, Y AL BUSCARLO NO LO HE ENCONTRADO. AFORTUNADAMENTE LO TENÍA GUARDADO EN UN WORD Y LO SUBO DE NUEVO… Sería el primero de la serie Tagumat.

Una de mis ideas al venirme a vivir a Ifulu es intentar dinamizar un poco la vida de los más jóvenes –aunque con 14 o 15 años la mayoría ya se van a trabajar a Agadir-, ya que aparte de la escuela –un par de horas al día un par de días por semana… con suerte, porque muchas semanas enteras la profesora no hace acto de presencia en el pueblo-, no tienen ninguna otra actividad “reglada” que les ayude a formarse como personas, que les estimule, que les haga pensar o probarse, experimentar cosas nuevas, que les permita en definitiva crecer un poco más allá de las costumbres, los gritos o peleas y, eso sí, el futbol.

Mohammed_a_punto_de_bajar

Mi idea es trabajar con niños y niñas, aunque al principio, al estar sólo y no contar con la ayuda de la profesora –ni ninguna otra mujer-, poder llegar a las niñas se queda fuera de mis posibilidades –la profesora dijo que se apuntaba, pero luego no ha estado en el pueblo más que un par de días, demasiado poco para poder contar con ella y hacer algo… es como casi siempre aquí, buenas palabras, muchas sonrisas, pero ninguna acción, ningún trabajo concreto, ningún esfuerzo real por mejorar sus vidas o las de sus vecinos-.

Unos días antes del día elegido para realizar la primera actividad, el miércoles 29 de abril, me junté con todos los chavales e, intentando darle al acto de la mayor seriedad y solemnidad posible, nos fuimos a la casa comunal para reunirnos. Allí les conté de que iba mi idea.

Había encontrado en un curso de Amazigh esta bella palabra Tagumat, que significa “fraternidad”, y me gustó mucho el nombre, ya que según yo lo veo esta gente piensa demasiado en ella misma y su propio beneficio, e intentar cambiar esa visión y hacerles ver que pensar el uno en el otro, ayudarse mutuamente y trabajar para el bien común puede ser otra forma de entender las relaciones, incluso más beneficiosa a largo plazo para todos. A esa palabra le añadí Nwarrau, que significa “de chavales” en sentido general, de niños y niñas; y como el primer grupo es en Ifulu, pues acabé así, Nifulu, “de Ifulu”, el pueblo en el que estoy viviendo. Y así se lo conté a todos, que íbamos a formar un grupo juvenil, la fraternidad de chavales de Ifulu.

CIMG0940

Hablamos de una serie de reglas para pertenecer al grupo, sobre aspectos que considero importantes a ir trabajando –no confío tener mucho éxito, ya que la desestructuración educativa, social y familiar es brutal, pero tengo que empezar por algún sitio-, y así he elegido unos pocos principios, y según vaya viendo así los iré ampliando, para darle un sentido más amplio al fin pedagógico de este grupo, de esta fraternidad. Estos son:

  1. Hay que venir limpio a las reuniones y actividades. Es un aspecto a mejorar sin duda, la higiene personal es algo que no existe en esta zona, incluso cuando el Islam si lo contempla ampliamente. La higiene personal es, para mí, una forma de respetarse a sí mismo, de cuidarse y protegerse de enfermedades-. Y por supuesto si quiero que los chavales respeten al grupo, tienen que empezar a respetarse a ellos mismos. Pensar en duchas es algo imposible, pero si en tener el cuerpo y ropa limpia, la cabeza, los dientes, y, por supuesto, no oler mal.
  2. Hay que ir al colegio asiduamente. Aunque como he dicho la situación escolar es pésima, de nuevo el respeto a uno mismo y las ganas por aprender, y por lo tanto crecer como individuo, deben formar parte del grupo. Sin ese respecto individual no hay forma de crecer colectivamente.
  3. No hay que pelearse con nadie, mucho menos con los miembros de la fraternidad. Esto es básico también, el respecto a los demás debe empezar por evitar estas peleas que son tan comunes. Nadie les dice nada al respecto y actúan como quieren, sin más normas que las pocas tradiciones que repiten desde hace años. He añadido el especialmente con los miembros de la fraternidad para darle un carácter especial al pertenecer a ella, de alguna forma quiero que se sientan importantes al pertenecer a la fraternidad, que lo consideren un privilegio y que deseen estar en ella… sino sólo duraría mientras les dure la novedad, mientras les divierta estar en ella, y así no hay posibilidad de crecimiento ni evolución.
  4. Obedecer a sus padres y a los monitores de las actividades. En muchas ocasiones he oído a padres quejarse de eso, que ellos intentan cosas con sus hijos, pero que estos pasan, y como normalmente los padres están trabajando fuera de Ifulu y son las madres las que se encargan de los niños, y la casa, y el campo y todo, pues cuando los niños son un poco mayores ya hacen lo que quieren –sólo cumplen con sus obligaciones laborales, como cuidar un campo, cuando las tienen-. Para mí el respeto a los padres en la infancia y juventud debe formar parte de la disciplina personal. Hay que aprender a obedecer –para hacer lo que se quiera de mayor-, pero sin esa actitud de obediencia no se puede crecer en ningún sentido, no se puede ser educado.
  5. Tienen que ser dignos de confianza. He observado igualmente que la mayoría de los chavales pueden hacer una cosa en un momento, pero que cuando te descuidas pueden hacer la contraria. Este aspecto está relacionado con la obediencia, para ellos no existe más que el conseguir lo que quieren, sin entender que a la larga esta falta de confianza les supondrá más perjuicios que beneficios en la vida. Para mí sin esta confianza en los chavales no podría trabajar con ellos. Sé que al principio será sólo circunstancial –quieren pertenecer al grupo y así actuarán en consecuencia-, pero espero demostrarles que ellos pueden confiar en mí, que estoy aquí para lo que necesiten, y confío que esto les sirva para ofrecerme lo mismo. A efectos prácticos me conformo con que al principio no se lleven ningún material colectivo a sus casas, con que respeten también mi material personal y que tengan cuidado con lo que les vaya dejando.

Les dije que íbamos a empezar a hacer actividades, y para poder asistir a ellas sus padres tenían que venir a hablar conmigo, para mí es importante que los padres sepan lo que estoy intentando hacer con sus hijos, y que me apoyen en cierto sentido.

También les dije que el incumplimiento de las normas tendría consecuencias –desde leves a graves, desde no asistir a alguna actividad a abandonar definitivamente el grupo-, y que ya iríamos viendo esto poco a poco, incluso, cuando sea capaz de articular un consejo directivo, ya que en principio todo será regulado por mí, los propios chavales se encargaran de controlarse ellos mismo, e incluso, ojalá, en el futuro sean capaces de marcarse los objetivos que quieren conseguir en la fraternidad.

Por último estuvimos hablando de la primera actividad, una acampada de una noche cerca de Ifulu, con alguna actividad de cuerda incluida –rappel y tirolina-, y finalizamos con un turno de preguntas y nos aseguramos que habían entendido todos todo… las caras de emoción, sorpresa y felicidad eran enormes, sus ganas por hacer cosas, como las de cualquier chaval son, un motivo para pelear por ellos. Veremos cómo van saliendo las cosas, ya las iré contando…

CIMG0761

Etiquetas de Technorati: ,,,

Aquí hay otras actividades de la Tagumat, pasadas y futuras

sábado, 13 de junio de 2009

Tagumat n-warrau n-Ifulu – Tirolina frente a Ifulu

Vista tirolina ya montada

La tercera actividad que hemos realizado en el Tagumat fue una divertida y emocionante Tirolina. Les había contado de que iba, y la simple idea de sentirse volando, según creí entender por sus gestos y caras, era algo que les apetecía muchísimo. Además que lo teníamos pendiente desde hacía tiempo, así que ese día asistieron todos los chavales que había, y algunos más mayores que ya habían regresado de trabajar de Agadir.

La fecha elegida fue el 14-Mayo (Si, lo se, son casi dos meses, pero por problemas con el cargador de mi portátil, el coche –me encantaría escribir la historia que me pasó en Khouribga con Laid, mecánico y desde ese día gran amigo, son cosas que me maravillan de Marruecos, a ver- y mi viaje a Madrid para operarme, no he tenido tiempo ni muchos medios técnicos para escribir, en estos próximos días espero ponerme al día). Quedamos todo después de comer, en una soleada y fresca tarde primaveral.

El-grupo-de-abajo

Empezamos montando la cuerda. Abajo había elegido un árbol y un tronco seco de sabina –enorme- arriba, parecían muy sólidos ambos y los había probado con mi peso, pero tenía ciertas dudas si con la tensión de la cuerda más el peso de los chavales sería suficiente… pero después de tensar bien la cuerda entre todos, unos 30, hice una trepada enganchado de pies y manos y la cuerda aguantó bien mi peso y algún otro que se enganchó al verme, durante unos minutos. Para mi era buena señal así que… ¡adelante!

Cuando teníamos la cuerda lista, preparé a algunos mayores para recibir e ir soltando a los chavales según iban bajando; yo me puse arriba para ponerles o revisarles el arnés, engancharles a la cuerda y lanzarles. Había preparado 4 arneses con distintas tallas –usé a varios como modelos-, y así fuimos rápidos a la hora de ir lanzando gente, calculo que se tirarían unas 30 ó 35 veces en toda la tarde. El arnés llevaba un mosquetón atado a una cuerda de un metro de longitud, que acababa en otro mosquetón de acero, que era el que se iba deslizando por la cuerda: con esa cuerda de separación evitaba que se quemaran las manos en caso de miedo.

Empezó Yunx, que aunque no era el primero en el sorteo, resultó el más valiente cuando todos vieron realmente lo que era la tirolina… Yunx, a su corta edad, ha demostrado mucho valor, y lo hace con cierta cautela, me gusta mucho su actitud en general ante la vida, tengo tanto que aprender de él.Aquí está preparado a subir, posando con su tío Hussein.

Yunx y Hussein

Después fue Yawad, al que le tomé la serie completa de fotos: llegando, subiendo, preparado y en el aire.Yawad-llegandoYawad-subiendo Yawad-preparadoYawad-bajando

Después fue un no parar, chavales y más chavales, tirándose sin cesar. No cabían en sí de gozo, por las caras de alegría, las ganas de todos por repetir, la emoción con que se lo contaban a otros y los ojos, esos ojos y esas miradas que de vez en cuando me lanzaban… que feliz me sentí a través de ellos, de sus experiencias y sus emociones.

Mohammed_a_punto_de_bajarHijo_Larhcem_disfrutandoHammud_abajo Wajad_feliz_Posa_con_Fer

 

Vino hasta un grupo de chavales de la aldea vecina de Tasselnt, que no sé muy bien como pero apareció cuando empezábamos a tirarnos. Al principio parecían distantes, pero cuando vieron como funcionaba el tema, poco a poco se fueron acercando y empezaron a preguntarme. Ellos se hubieran tirado, pero no podía ser, mi idea no es sólo que se diviertan sino ir creando un grupo de jóvenes con los que trabajar de forma constante para que vayan cogiendo ciertos valores; ni siquiera permití que otros de Ifulu se tiraran, era una actividad para el Tagumat.Chavales_Tasselnt_mirandoChavales_Tasselnt_viendo_de_que_ibaChavales_Tasselnt_subiendo

La tarde acabó cuando el sol ya se iba, antes hice una ronda, para los que más habilidosos se mostraron, sin la cuerda de separación, es decir, enganchando su arnés con un mosquetón de acero a la cuerda y bajando enganchados de pies y manos, un grado más alto de sensaciones, bajar cabeza abajo y con tu propia fuerza. Yunx de nuevo fue el primero, y su cara tras la bajada era increíble, le había encantado.

Yunx_de_subidon

En fin, otra actividad más del Tagumat, otra tarde para experimentar cosas nuevas, para trabajar en equipo –montando y desmontando- y para compartir y recordar… hay que repetirlo, pero con más desnivel y montando a todo el pueblo –los que se dejen claro-.

Yawad_con_Fer

Etiquetas de Technorati: ,,,

Aquí hay otras actividades de la Tagumat, pasadas y futuras

jueves, 4 de junio de 2009

Salto tecnológico incontrolado

Me han pasado tres cosas muy curiosas  y que me han hecho replantear en parte las cosas, forma de verme como un agente del cambio en Ifoulou.

La primera fue un día que hablaba con Wajad, uno de los chavales del Tagumat. Le había oído cantar y me gustaba su voz, además su hermana Mina ya me había deleitado el verano pasado un día mientras lavaba mi ropa en el río, el caso es que le dije que me gustaría oírle cantar Ahuash –canto típico tradicional del Alto Atlas- y le pregunté, ingenuo de mí, si le gustaba. Y me dijo:

Sí, me gusta, pero a mi lo que de verdad me gusta es el Hip Hop.

Me tuve que sentar, lo digo en sentido literal, en una roca que había, porque no estaba preparado para esa respuesta. Yo sin querer interferir en su cultura, sin querer ser un agente de “casi” ningún cambio, y descubro, así de sopetón, que la MTV ya ha introducido cambios que yo me permitiría en la vida, y que quiera yo o no quiera, la vida y el destino de esta gente debe estar en sus manos, que son sus decisiones las que cuentan y que harán lo que quieran hacer en todo momento, como no podía ser de otra manera.

De alguna forma pensaba que al estar aquí  “aislados” –ahora sé que no de los satélites- muchas de sus costumbres y tradiciones perdurarían para siempre. Que conservarían este delicioso y entrañable sabor a aldea perdida en el espacio y el tiempo. Cuan equivocado estaba, y que rápido he descubierto lo rápido que pueden pasar las cosas cuando uno está inmerso en una revolución, que es como de muchas maneras siento que Marruecos, y esta zona del Atlas, está viviendo ahora.

Después de un rato asimilando lo que me había dicho, incluso indagué para asegurarme y sí, lo que cantaba era Hip Hop –luego me he informado y he visto que hay bastantes buenos grupos marroquíes, alguno incluso Tamazight-, le dije que si de verdad le gustaba lo que teníamos que hacer era que él escribiera una letra y juntos preparáramos un video, y en eso hemos quedado. No sé si lo que saldrá será digno de algo, o si no se quedará en una bonita anécdota, pero lo vamos a intentar, voy a ver si soy capaz de promocionarle un poco, de sacar su deseable talento y empujarle para llegar a algún lado… Inshallah.

Foto de Wajad hiphoperoWajad-hiphopero

 

El segundo “chasco” me lo llevé el día que llegaron los primeros jóvenes de Agadir, como a finales de Mayo. Me he traído una consola antigua de mi hermano, y un montón de juegos, porque había pensado jugar yo y, si encajaba, jugar con algún chaval, para que conociera las consolas. Pero el caso es que no me había atrevido a sacar la consola de la caja donde está, por esto de no interferir de forma tecnológica en sus vidas como decía.

Pues bien ese día llegaron como 10 jóvenes de Agadir –el calor ya empezaba a ser fuerte y estar debajo de los plásticos no es muy saludable a ninguna edad, menos cuando se es niño. Estoy hablando de jóvenes de 14 y 15 años-. Y llegaron con mucho ruido en el pueblo, la mayoría recibían a un hermano o primo, la ropa nueva después de varios meses de duro trabajo- y se notó mucho en la aldea.

Y mi segundo chasco fue inmediato, ya que al día siguiente Ifoulou se llenó de consolas tipo Nintendo DS –de las baratas y con juegos más bien malos-, y pasé una semana odiando a las dichosas consolas ya que los chavales no hacían más que jugar todo el día a matar marcianitos, al Tetris y juegos similares. Jugaban principalmente los niños, pero también se veía a algún que otro padre pasando sus buenos ratos jugando a las dichosas consolas (cuando hablo de ellas de esta manera digamos “despectiva” lo hago con el mayor de los respetos. Como ya he dicho ellos harán con sus vidas lo que quieran, tomarán las decisiones que decidan y recorrerán el camino vital que deseen, como yo mismo he hecho y como creo que debe hacer todo ser humano, aunque a mi me gustaría otra cosa, pero claro, yo ya he probado la otra).

Mayores jugando a las “dichosas” consolas.Mayores-jugando-a-las-consolas

PD: Tengo que decir que después de unas semanas, la novedad ha pasado y las consolas ya apenas se ven por Ifoulou… Inshallah.

 

El tercer y último salto tecnológico si que ha entrado con fuerza y va a suponer un gran cambio en la vida de Ifoulou y sus gentes –ya lo he notado en los días que llevamos con él-. En Ifoulou ya hay cobertura de móvil.

Era un tema sabido, desde hacía tiempo se hablaba de ello, las antenas de telefonía las había descubierto ya en lo alto de alguna montaña y, al contrario del agua potable o la educación, que no dejan mucho dinero a las grandes compañías –el agua sería pozos y la infraestructura es muy costosa y difícil su amortización a los precios populares que tiene en Marruecos y los maestros, los maestros… bueno este es tema de un nuevo post que algún día escribiré, cuando conozca los suficientes-, el teléfono móvil deja grandes beneficios a estas grandes compañías y, por esa razón, sabía que era algo que iba a llegar más pronto que tarde. Como así ha sido.

La primera vez que pregunté, cuando descubrí la primera antena, como en septiembre pasado, me dijeron que para el verano. La segunda vez, en navidades, que para Julio. Al final ha sido el 12 de Junio –maldito día aunque con suerte pueda tener Internet un breve, lo que me ayudaría mucho en verdad-. Ya hablábamos del tema más de una vez, los hombres preguntaban a los técnicos y trabajadores de la Marroc Telecom cuando pasaban por Ifoulou en sus coches, pero todos pensábamos que sería para Julio –yo confiaba que algo más tarde, conociendo los retrasos que en esta zona se sufren-, pero no, de repente esa tarde, un chaval del Tagumat vino corriendo y gritando “Illa Rissó, Illa Rissó” (Hay cobertura).

Al rato ya todos en la aldea lo sabían, cada persona con la que me cruzaba me lo decía emocionado, casi gritando –entiendo esa emoción por el salto que para ellos es, algunos, sobretodo mujeres y niños, nunca han salido de la aldea, y sólo han visto el móvil de sus maridos o hermanos y no han usado siquiera un teléfono fijo, es decir, sólo se imaginaban lo que era hablar por teléfono por la Tele y lo que les habían contando. Y de repente acceder a esta comodidad supone una gran emoción. Además, me imagino, que de disfrutar de los cambios que sienten y desean para con sus vidas debe suponer también una gran alegría, la mayoría serán las cosas que ven por la tele o a los que venimos de fuera, ver como después de mucho tiempo de inmovilismo la rueda del cambio empieza a girar. Pero a mi me toca los huevos, porque sentirme incomunicado es de los mayores placeres de los que he disfrutado en Ifoulou –bueno todavía lo disfruto porque mi móvil no coge mucha cobertura, pero en breve lo dejaré de hacer claro, y de alguna forma conceptualmente ya he perdido ese gran placer-.

Decidí echarme una siesta porque no quería mentirles con una sonrisa hipócrita, y de alguna forma deseando al despertar descubrir que todo había sido un mal sueño. Pero no, cuando me desperté, al salir de mi casa, me encontré a la madre de Abdullah –la abuela de la familia-, en la siguiente estampa:

Abuela-disfrutando-de-cobertura-1

Me tuve que reír con ella un buen rato y le hice varias fotos. Como aprecio a Fátima, que gran mujer.

El resto de la tarde continuó con la misma historia, gente que venía y me decía “Illa Rissó, illa rissó”.

Ese día no tuve muchas “interferencias”, porque casi ninguno tenía saldo en su tarjeta de móvil y apenas se recibieron llamadas –en mi presencia quiero decir-, pero ya desde el día siguiente he empezado a sufrir el acoso de las llamadas al móvil en los momentos más inoportunos, como durante el bucólico día que pasé en el campo recogiendo el trigo –a ver si subo fotos que fue un día muy bonito-, y que fue interrumpido por las numerosas llamadas al móvil de Mohammed, como en la foto.

CIMG1783-1

En fin, que Ifoulou cambia a la rápida velocidad de Marruecos o más aún –ya que el desnivel es enorme y por lo tanto los avances deben ser mayores-, y más rápido de lo que yo hubiera deseado, pero afortunadamente ellos deciden sobre sus vidas. Yo que tenía miedo de convertirme en un agente del cambio, por mi pasado tecnológico y ser Europeo, me siento ahora como un agente del no cambio, como uno que desea que todo siga como estaba –en muchos aspectos, sobretodo los que no suponen discriminación para las mujeres o niños-, aunque en el fondo siempre he sabido que esto no podía ser –como me sucedió con la llegada del cemento, que por su comodidad, como en España, se ha impuesto al tradicional adobe-, y como me sucederá con tantas otras cosas que ahora ni imagino. Pero como digo y tengo claro desde el principio de mi viaje al Tessaout –hace ya casi 2 años-, lo que aquí pase tiene que ser lo que ellos quieran, ya que se trata de sus vidas. Yo sólo debo estar aquí para acompañarles, para ayudarles y para disfrutar de todo lo bueno que les suceda y me suceda a mi. Inshallah que sea mucho.

PD: Foto de Abdullah arreglando un DVD en su tienda del Zoco. Ha aprendido electrónica a “ojo”, es decir, mirando a uno que sabía algo, y de ese punto aplicando su sentido común… Verle soldar con el calentador del Té –abajo a la izquierda- es algo emocionante. Para mí lo que esta gente hace es simplemente admirable, y no sólo por esto, sino por su dureza, por su austeridad y por muchas otras cosas que espero den para más escrituras, y quizá por esa admiración estoy yo aquí. ¿Quién lo sabrá?CIMG1294

Etiquetas de Technorati: ,,,